Debido al derrumbe en la mina San José en Copiapó, norte de Chile, se pueden dar dos lecturas de esta tragedia. Por un lado la fuerza que demostraron los mineros chilenos, al estar aislados por semanas hasta poder establece el primer contacto con el exterior, es decir la parte humana; y, la otra, lo político del uso de evento.
No entraré en la temática crítica sobre el excesivo uso mediático del que se acusó al gobierno de Piñera, ni a la manipulación política de otros, pues realmente no es la esencia del milagro de sobrevivir por más de dos meses en condiciones infrahumanas, mas esta lectura hay que mencionarla. Cualquier gobierno hubiera manejado el tema de la misma forma, más en Chile un país con una tendencia al espectáculo televisivo.
Ahora, el punto central es el rescate y la capacidad de no perder la esperanza. El manejo representa la logística chilena, y, por otro lado, de los países que cooperaron en esta acción, como El Salvador, la misma NASA, que diseño la cápsula Phoenix II, y otros países.
Pero sin duda, los verdaderos héroes son los mineros 32 chilenos y 1 boliviano, por no perder la esperanza en ningún momento, sobre las expectativas de su rescate. Para comprender esto, es necesario entender la parte psicológica de los hombres. Quienes trabajan en el interior de la tierra poseen una “psiquis”, plasmada en décadas de características de no temer a nada.
Quien ha tenido la experiencia de visitar las minas chilenas saben muy bien que CODELCO, empresa estatal , que concentra la mayoría de minas, donde las condiciones han ido mejorando por las luchas de los mineros por sus derechos laborales., no así las minas manejadas por grupos privados, como la de San José.
Las minas privadas presentan condiciones deplorables, como esta, la cual no había pasado en varias ocasiones inspecciones, por parte las autoridades, donde ya un derrumbe provocó la amputación de la pierna de un minero.
Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny, se les procesará por el delito de “lesiones graves gravísimas” tras la amputación que sufrió Gino Cortés mientras trabajaba en el yacimiento en otro incidente pasado. Ellos serán quienes deberán enfrentar la acusación del derrumbe en la mina, una temática que hasta el Presidente Piñera aseguró que los responsables tendrían que pagar por su irresponsabilidad en la tragedia; también, las autoridades responsables quienes mantenían ese lugar funcionando en esas condiciones.
En estos momentos, el ejemplo, que todo el mundo debe tomar es la fuerza y milagro de vida, por parte de estos mineros, en ellos se refleja la esperanza de salir de la oscuridad y volver ver la luz, la capacidad humana de estar unidos por el amor a su familia, y a Chile, como la patria, sin un nacionalismo exagerado, sino por una nacionalismo basado en la confianza. Los mineros dieron un ejemplo de fortaleza al enfrentar una tragedia con valor con fe y unidad, mostrando una actitud positiva ante tan oscura adversidad en busca de algo preciado como volver a renacer.
Desde un comienzo, cuando me mencionaron sobre el tema del derrumbe y que estaban vivos, sabía que sobrevivirían, no solamente por la tecnología para el rescate, sino porque los mineros tienen una capacidad a adaptarse a condiciones extremas. Y me hice el comentario: saldrán vivos y si pueden al día siguiente volverán a trabajar, con la mirada en alto, y sin miedo a las profundidades de la tierra.
La pesadilla terminó, y como dijo Luis Urzúa, último en ser rescatado, manifestando a Sebastián Piñera “espero que esto nunca más vuelva a ocurrir”.
Publicado en www.lapagina.com.sv
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